miércoles, 3 de marzo de 2010

Capitulo 22






Para tratar de salvar su pareja, Flor le trae una sorpresa a su marido. Le lleva una banda al portal de su casa y ante todo el mundo le dice lo mucho que lo ama. Federico sale al balcón. Se tiene que fingir un marido amoroso que es feliz con su esposa pero todo dentro de él se muere por Lorenzo. Piensa en él. Delfina sigue todos los movimientos de la pareja. Siente rabia de esa demostración de amor.

Al día siguiente, cuando Flor visita a su madrastra. Delfina ante el matrimonio dice enrabiada:
--¿Florcita guapa porque no le dices a mi papá el ridículo que hiciste anoche cantando a tu marido, un marido que no hace más que engañarla?
Flor mira a Delfina con rabia y para furia de la chica el padre de las jóvenes hace como si Flor no existiera:
--Yo sólo tengo una hija, tú Delfina .
Aunque a Delfina le gusta que su padre desprecie a su hermana le hubiera gustado que la riñera.
--¡es que no sé para que vengo¡
La esposa del padre sí trata a Flor con cariño:
--no digas eso…
Como el padre se va al balcón a fumar entonces Delfina añade:
--Por cierto papá, Fede llevaba puesta la gorra del abuelo… la que Flor dice que perdió…
Al padre le sabe mal lo de la gorra pero prefiere no decir nada. El padre se va a fumar y la mujer se va a la cocina. Las hermanas se miran con rabia.
--a pesar de tus intentos de molestarme no vas a lograr que deje a Fede … --Flor .
--¿no? Pues a mi en su trabajo me han dicho que Fede falta mucho, que ellos no lo mandan fuera… ¿no tienes curiosidad en saber porque miente?¿a quien va a ver?
--¡¡No voy a caer en tu juego¡
Pero Delfina ha logrado hacerla dudar:
--Yo de ti lo seguiría… aunque claro… tú sabrás si tu vida sexual es satisfactoria…
Por la cara de ella, Delfina ya ve que no. Sonríe al darse cuenta que su odiada hermana no es feliz.

Federico cada vez va con más frecuencia a ver a Lorenzo. Lo necesita. Trata de convencerlo que vuelva a la ciudad.
--así nos podríamos ver todos los días.
Pero a Lorenzo lo lastimaría mucho verlo con su hermana.
--Yo te espero aquí…

Un día más, Federico llega al barco. Lo llama.
--¡Lorenzo¡
Éste se asoma. Se sonríen. Tienen muchas ganas de verse desnudos y no se lo piensan. Fede lo está deseando casi más que Lorenzo. Siempre es un placer ver a un hombre macizo desnudo y más si es el amor de tu vida. Los dos se desnudan con rapidez, se miran con deseo. Los dos se excitan mientras el uno recorre con manos y lengua el cuerpo del otro. La lengua de uno se pierde en el sexo del otro y el sexo de Lorenzo explota en la boca de Fede. Fede disfruta mucho teniendo el aparato del chico en sus manos, acariciarlo, besarlo, tragarlo... Los dos se quedan muy contento. Luego es Fede quien se clava y explota en el interior de Lorenzo. Se quedan desnudos en la cama, jadeando.
--¿te gustó? ¿quieres repetir? –Fede.
--¿ahora? .
Él sonríe:
--no, claro que no. Me tengo que recuperar. ¿damos un paseo?
Los dos se visten en silencio pero se miran muy sonrientes.
--No me has dicho si te gustó.
--claro que sí. Me encantó –Lorenzo—sabes que me encanta estar contigo. Si ya lo sabes, ¿para que preguntas?
Fede le guiña el ojo:
--pero es que me gusta que me lo digas.
Los dos se besan.
--si tú quisieras lo podríamos hacer todos los días –Fede.
--Ya Fede... puedes venir cuando quieras. Es lo mejor, la situación ya es demasiado complicada --Lorenzo.


Fede y Lorenzo están fornicando tan a gusto en el barco hasta que Lorenzo ve, sorprendido, a una furiosa Flor que le saca a Fede de encima y mientras estira de los pelos a su hermano le grita:
---¡¡eres una puta, si tantas ganas tenías de hombre haber buscado a cualquiera o si quería a todos pero no a él... no a mi marido¡
Flor está como loca. Lorenzo está hundido. Flor está muy impresionada por la traición de su hermano y su marido.
--Flor yo lo amo a Fede... pasó...
Flor está como loca. Insulta a los dos. Golpea a su marido.
--¡¡papa te matará cuando sepa que no sólo eres maricón sino que te revuelcas con mi marido¡
Lorenzo está muy impresionado. Aunque Federico siente muchas cosas por Lorenzo, aunque cada vez le molestaba menos que en el pueblo pudieran verlos juntos, no se siente preparado para que toda su gente sepa que tiene su lado gay. No quiere que su esposa lo deje por gay. Trata de calmarla mientras se viste.
--Mi amor, esto no tiene nada que ver... ¡yo te amo a ti, por él no siento nada¡
Lorenzo se mantiene en silencio. Es todo un shock que fede digo que no siente nada por él. Enciende un cigarro, fuma mientras se le van escapando las lágrimas...
--¡él abusó de mi¡ --le asegura.
Esta revelación cae en Lorenzo como un jarro de agua helada. Igual no lo desmiente, se queda al margen. Federico se olvida de Lorenzo, sólo le interesa salvarse él. Flor se tira encima de Lorenzo mientras no deja de insultarlo. Fede saca a Flor de encima de Lorenzo . Flor no deja de insultar a su hermano y a su marido mientras lo golpea a Fede. Flor llora de rabia y odio.
--¡por eso decías que eres impotente... porque eres maricón¡
Federico da un puñetazo a la pared que asusta a Flor.
--¡a mi no me insultes¡¡
--¿¿qué es lo que he visto?¡
--¡¡Era tu hermano quien lo hacía todo...¡ ¡¡él me engañó... me hizo creer que así me curaría... se compinchó con el psicólogo que fui¡ ¡¡tu hermano es una basura¡
Lorenzo llora. No pensaba que Federico se fuera a comportar de esa manera con él. Siente un gran herida dentro de él. Llora sangre. Su alma está de luto. Alma a ese hombre que le está fallando. Flor se va corriendo. Lorenzo no entiende nada, en realidad no quiere entender. Desea que Federico le diga que se ha vuelto loco, que no ha escuchado lo que ha escuchado. Lorenzo mira a un serio Fede esperando una explicación. Fede no se la da. Se arregla la ropa y se va corriendo detrás de Flor . Lorenzo se queda desconcertado. Está impactado. Desde cubierta le grita:
--Si te vas no vuelvas...
Federico se va. Lorenzo cae en el piso llorando amargamente. Mira a su alrededor. En ese barco ha conocido el paraíso y el infierno y en brazos del mismo hombre.


Federico y Flor llegan hasta su casa.
--¿estás más tranquila?
Ella está casi en shock. No va diciendo nada. Federico quiere quedar bien tanto con Lorenzo como con Flor. No quería que ella rompiera su matrimonio pero le duele que Lorenzo esté sufriendo, que lo esté odiando. Lo que más teme es que Emilio está cerca dispuesto a consolarlo. Se le revuelven las entrañas al pensar que Lorenzo pueda acostarse con otro. Federico se muestra cariñoso.
--tómate una pastilla –le dice mientras la acuesta en la cama.
Flor no tarda en quedarse dormida.
--¿Flor?
A la que se asegura que se ha quedado dormida, Fede se va. Flor se incorpora en la cama. Escupe la pastilla.
--¡¡ha ido con él¡ ¡¡ha ido a buscarlo¡
Flor está muy herida quiere vengarse. Flor queda triste, está decidida a hacer lo imposible para no perderlo.
--Ahora más que nunca pienso luchar por él contra quien sea.
Dispuesta a todo, Flor agarra sus pastillas para dormir y va a casa de su padre. La recibe la madrastra con cariño.
--¡me peleé con Fede¡
Delfina se le ríe. Flor no dice nada. Tiene un plan. Se encierra en su habitación.. Mira una foto de su madre
--espero que desde el cielo me ayudes para que no me pase nada…
La joven está segura que su familia llegará en seguida y al menos su madrastra no dejará que muera.
--Sin Fede prefiero morir… --dice la nota que escribe.
Luego la deja en su mesita y una a una se toma todas las pastillas.

Capitulo 21


Lorenzo y Federico se acercan a un barco.
--Este barco era de mi abuelo. Lo he comprado porque sé que te gustan los barcos. Será mi casa. No viviré con mi primo. Aquí te esperaré cuando quieras venir a verme --dice Lorenzo
Aunque no demuestra sus sentimientos, ese gesto es muy importante para Federico. No le gustaba nada que Lorenzo estuviera bajo el mismo techo que Emilio. Luego mira a su cuñado con cara de pícaro y le dice:
--siempre he querido hacer el amor sobre el agua...
Lorenzo lo ayuda a subir. En la cubierta ha preparado una mesa con velas y él mismo ha servido la merienda-cena.
--¿y todo esto lo has preparado tu?
--claro que sí... soy un gran chef...
Aunque cuando saca el vino se le cae la factura del restaurante. Lorenzo sonríe tímidamente. Federico lo quiere ayudar tanto a servir como a recoger pero él no se lo permite y con mucha dulzura dice:
--tú eres mi invitado especial y lo único que tienes que hacer es gozar...
--eres un dulce --dice Fede sonriendo.
Después, besándolo y acariciándolo Lorenzo lo conduce hasta el único camarote del barco y allá hacen el amor mientras las olas los balancean. Después reposan el uno en brazos del otro.
--¿que tal?
Lorenzo lo acaricia enamorado.
--me encantó hacer el amor contigo en un lugar nuevo...
--pues anda que a mi --dice él con cara de degenerado.
Lorenzo lo besa feliz:
--eres el chico más guapo, detallista y tierno del mundo...
-- te amo tanto... --susurra Lorenzo.
A Federico cada vez le molesta menos que Lorenzo le diga que lo ama. La pareja se sonríe y se besa.

La vida matrimonial de Federico y Flor no es buena. Federico se levanta de la cama. Está desnudo. Su esposa frustrada.
--¿otra vez no puedes?
--Lo siento…
Flor se enoja.
--¿¿para qué te casaste conmigo? ¡¡desde que eres mi marido no me tocas¡
Federico no hace sino pensar en Lorenzo y no le apetece estar con nadie más y menos con Flor.
--¡es que estoy cansado¡
--¡No será que es cierto lo que dice Delfina… ¡qué te acuestas con otra¡
--¡¡Ya no vuelvas con tus celos enfermizos¡
Federico aprovecha el enojo de su esposa para irse y viajar esa noche al pueblo. No imagina que Delfina y Sonia han trucado unas fotos y Lorenzo tiene en su poder unas fotos que al día siguiente verá Flor. Delfina se las mandó sin imaginarse el daño que le iba a hacer, no le ha dicho que son falsas. Federico llega muy emocionado al barco. Tiene ganas de ver a Lorenzo.
--¡la sorpresa que le voy a dar¡
Lorenzo siempre se muestra feliz cuando lo ve y eso le gusta. Esa noche es distinto. Lorenzo le golpea y le tira las fotos de Delfina.
--¡No quiero verte más¡
A Federico le duele que Lorenzo no crea en él. Se va. Cada uno pasa la noche separados, pensando y llorando por el otro.

Fede se pone su mejor ropa. Una camiseta negra muy ceñida y unos tejanos blancos estrechos que hacen suspirar a cualquiera. Lo ha citado a Lorenzo en un bar. Iba a irse pero no ha querido dejarlo sin luchar. Lo espera impaciente. Al verlo se levanta.
--gracias por venir...
y Lorenzo ya está a sus pies aunque trate de disimular. Federico le retira la silla galantemente para que se sienta.
--¿que quieres tomar?
Lorenzo no quiere nada, él tomaba una cerveza. Con voz dulce y segura Federico dice;
--te quiero... yo no tengo nada que ver con esas fotos… ¿no has hablando con Delfina?¿estás seguro que no es una trampa?
Lorenzo no le ha querido preguntar. Ha tenido miedo que le dijera que no. Federico le agarra de la mano. El contacto de su piel y su mirada lo vencen a Lorenzo…
--Te juro que desde que estuve contigo no he estado con nadie. Vamos al barco. Te lo voy a demostrar.
Su voz y su mirada es tan tierna que Lorenzo no le sabe decir que no. Necesita creer en él. Lo quiere. Además ha puesto demasiadas ilusiones en esa relación,

En la tarde Olivia va a visitar a su amiga. Flor llora viendo esas fotos.
--Unas fotos no es nada… Puede ser photoshop.
--si pero Federico está muy extraño…
--¿crees que te engaña?
--Desde que nos casamos no hacemos el amor.
--¿y porque no te deja?
Eso tiene muy confundida a Flor.
--Si tú lo amas… lucha por tu matrimonio…
--si, seguro que todo fue una trampa de Delfina… No voy a permitir que ella me separe del hombre que amo… Yo haré como si nada. No he visto las fotos, le prepararé una cena sorpresa a Fede… Seguro que esta noche no me deja sola. Flor ama a Fede y está segura que lograran vencer todos los obstáculos.

Mientras, Fede y Lorenzo están en el barco. Desnudos salen a cubierta. También se duchan. Con una manguera el uno moja el cuerpo desnudo del otro. A ambos les excita mucho ver el cuerpo desnudo del otro mojado y lleno de jabón. Se toca todo lo que quieren. Están más de doce horas juntas.
--ha sido alucinante… no quiero que te vayas… --Lorenzo.
--debo hacerlo…
Los dos se abrazan. Lorenzo lo mira llorando desde el barco. Lorenzo sufre al verlo marchar ya que no sabe cuando lo volverá a ver. Se miran una vez más:
--te amo,
-- quédate tranquilo… todo se arreglará. Yo volveré.
y él se va. Lorenzo siente un vacío muy grande cada vez que Fede lo deja para volver con su esposa.

Después de la tempestad llega la calma. Las fotos truncadas de Delfina no tienen consecuencias. Delfina no se vuelve a meter con ellos y Federico espera que sea para siempre. Fede no quiere renunciar a su fachada de hombre casado ni a vivir con Lorenzo pero tiene claro que no le puede cumplir a Flor. Llorando le inventa que está enfermo.
--Me quedé impotente… Estoy en tratamiento… No sé que hacer.
Flor no sabe si debe creer en las palabras de su amado. Además los continuos viajes de él la hacen sospechar. Fede siempre le dice a Lorenzo que sería más fácil si no viviera lejos pero es que Lorenzo no se ve capaz de mirar a los ojos a su hermana cuando se acuesta con su esposo. Federico llega al barco de Lorenzo con una rosa. A Lorenzo le hace muy ilusión. Se abrazan y se besan entusiasmados. Pasan la mañana en alta mar. Por el barco tomados de las manos, se revuelcan tanto en popa como en estribor, se bañan desnudos, se besan bajo y sobre el agua. Al subir a cubierta, Fede lo abraza fuertemente. Cada vez le va abriendo más a Lorenzo su corazón. Va aceptando lo que siente.:
--¡¡nunca como contigo he sido tan feliz¡
--tú eres lo único que me da fuerzas para sentirme bien –dice Lorenzo.
Lorenzo grita una y otra vez que por él es el hombre más feliz del mundo.
--¡¡sólo me importas tú¡¡¡no me puedo creer que estés a mi lado¡
Fede lo mira sonriente. Ya no le molesta que Lorenzo le hable de amor. Le gusta.
--me siento grande gracias a ti y que no me lo merezco. Nunca me han querido como tú.
Muy emocionado Lorenzo lo besa apasionadamente y le dice:
--¡eres lo más grande del mundo, de mi vida. Te lo mereces todo¡
Entonces Fede se saca una medalla que tiene en su cuello desde niño y que fue regalo de su abuela. Se la pone al cuello a Lorenzo mientras le dice:
--está medalla siempre ha sido muy especial para mi y ahora que tú eres mi vida quiero que seas tú quien la lleve…
Fede lo mira con mucha dulzura y él se siente increíble. Con Fede Lorenzo se siente pleno.
--No renunciará a ti lucharé por ti hasta la muerte… --dice Lorenzo
--espero que no haga falta tanto –dice Fede-
Vuelven al agua bien contentos.

Capitulo 20



Lorenzo está desnudo en la ducha. Su cuerpo está ardiendo pensando en Federico. Sus lágrimas se confunden con la ducha.
--Se casó... Se casó...
Está muy atormentando. Lo amó. Lo ama con intensidad. Una y otra vez se le repite en la mente su noche de amor.
--para él fue un polvo cualquiera... Le da igual uno que otro...
Ese le causa mucho dolor.
--Es un puto...
Lorenzo está convencido que Federico se casó con su hermana sólo para guardar las apariencias.
--¿porqué mi hermana?
Da un puñetazo a la pared con rabia.
--¡¡maldita casualidad¡
Si la esposa fuera otra tal vez no le molestaría tanto compartirlo si le demuestra que no sólo busca sexo pero tampoco quiere lastimar a Flor. La noche antes fue feliz como nunca pero ahora está muy triste. Cae en el suelo de la bañera llorando atormentando. Emilio está desnudo en la habitación. Abre la puerta del baño. Su primo le gusta mucho. Pasa meses deseando volver a encontrarlo.
--¿Lorenzo?
No esperaba que la puerta estuviera cerrada. Lorenzo siempre ha dejado la puerta del baño abierta esperando que Emilio entrara. Era su manera de invitarlo a gozar de su cuerpo. Emilio toca la puerta.
--¡Lorenzo¡ ¡¡Soy yo¡ ¡¡Abre¡ ¡¡Lorenzo¡
Pero Lorenzo no le abre.

Está anocheciendo, Emilio y Lorenzo están dando una vuelta por las afueras del pueblo.
--tenemos una charla pendiente –dice Emilio.
--Ahora no.
Emilio le acaricia de la mano.
--¿porqué no me dejaste entrar en el baño?
Lorenzo le pone la mano en la mejilla.
--Porqué busco a mi primo. No quiero nada más. No es lo que necesito.
En ese momento llega Federico. Hace un escándalo.
--¡¡por eso no querías nada conmigo¡ ¡¡te acuestas con el otro¡
Emilio no quiere un escándalo ante su pueblo. Se va corriendo. Lorenzo trata de calmar a Federico. Está sorprendido y excitado porque lo ha ido a buscar.
--¡¡Emilio es mi primo¡ ¡¡no hay nada entre él y yo¡
--¡¡No te creo¡
Lorenzo lo agarra de la mano. Se lo lleva a un rincón para no llamar la atención.
--¿qué haces aquí? Te vi , te casaste esta mañana...
Federico está muy alterado:
--¡¡No me cambies el tema¡ ¡¡¿te has acostado con tu primo?¡
Lorenzo sonríe. No puede creer que Federico esté celoso.
--¡¡no, no me he acostado con él ¡¡ni ahora ni nunca¡ Si tuvimos sexo oral pero no ahora. Ahora no me interesa nada de él.
--¿y porqué?
--¡¡porqué sólo me quiero acostar contigo¡
Lorenzo se iba a ir pero Federico lo agarra del brazo y lo besa.
--¿que quieres de mi?
--Lo mismo que tú...
--Te has casado con mi hermana...
--pero estoy aquí contigo...
--vas a volver con ella?
Lorenzo no quiere contestar y lo besa.

Lorenzo y Fede pasean felices por la playa del mar que baña el pueblo.
--me gustaría hacer algo para que me perdones por el mal rato que te hice pasar... Por lo de tu primo.
Lorenzo lo mira coqueto y dice:
--soy yo el que te tiene que pedir perdón por haberme ido. ¡Me has venido a buscar¡ ¡¡Eso es muy importante para mí¡ .. soy yo el que te tengo que recompensar...
--¿y que se le ocurre? --dice él seductor.
Lorenzo se agacha sin pena, con deseo. Nadie del pueblo va a esas horas por el mar. Federico traga saliva al ver que Lorenzo le baja la cremallera. Goza al sentir su aparato en manos de Lorenzo, sentir que lo besa, que lo traga... hasta que explota. Luego se sube la cremallera:
--está usted perdonado... –dice Fede seductor.
Lorenzo lo quiere besar pero él le dice:
--¡ni loco... que aún te puede quedar leche¡
--a mi me encanta tu leche...
--a mi no... a mi me gustas tú...
Él está deseando tenerla todo para él pero no quiere que Lorenzo piense que es lo único que busca. Lorenzo se lanza. Tiene miedo de lo que siente pero decide jugárselo el todo por el todo.
--No sé que pensarás de mi por esto, pero ya no somos unos niños y los dos sabemos lo que es el sexo... Sé que tu esposa es mi hermana pero ¿te parece mal que yo sea el que te proponga que lo hagamos?
A Fede se le ilumina la cara:
--¿HACERLO?¿HACERLO? --dice con cara de degenerado.
Lorenzo lo abraza.:
--No sé si pueda compartirte con mi hermana pero hace mucho que no estaba con un hombre… Nunca nadie me hizo sentir como tú…
--¿y eso?
--tuve una mala experiencia… Otro chico que compartí con Flor pero no quiero hablar de eso.
Fede está un poco confundido por lo que le ha contado. No sabe si a Lorenzo en serio le interesa él o está siendo un juguete en manos de los dos hermanos.
--quiero sentirte muy mío otra vez, te necesito.
Federico traga saliva:
--me apetece mucho.


Lorenzo está tan feliz, tan enamorado de Fede que no le importa nada de lo que pueda pasar, no le importa las presiones externas que pueda haber. Se miran mientras se suben la ropa. Han hecho el amor en la orilla del mar. Lorenzo lo mira como si fuera un sueño:
--no me puedo creer que sea verdad que tú y yo estemos juntos de nuevo.
Él la acaricia y lo besa:
--te quiero –dice Lorenzo.
Federico lo calla con sus besos.
--no hables... no digas nada...
Se abrazan y se van besando.

Días después, Lorenzo sigue en el pueblo. Se ha convertido en el amante de Federico pero no ha querido regresar con él. No podría mirar a la cara a su hermana. Se ven en la playa. Lorenzo le ha prometido una sorprendio. Lorenzo lleva a Fede al pequeño puerto con los ojos cerrados.
--¿los puedo abrir ya? --pregunta Fede impaciente.
Hace una semana de la primera vez que la pareja hizo el amor y en esta ocasión Lorenzo le ha querido sorprender de la misma manera que días atrás lo sorprendió a él yéndolo a buscar. Fede abren los ojos. Están delante de un pequeño barco.
--¿y esto?
--pues quiero que celebremos nuestro semaniversario de una manera muy especial...
Lorenzo lo mira enamorado. Federico está contento

Capitulo 19





Federico trata de convencer a Lorenzo que pueden seguir juntos. Federico siente que ya no podría vivir sin lo que le da Lorenzo. Éste no está dispuesto a convertirse en el amante de su cuñado.
--¡Vete, no te quiero volver a ver¡
--¿estás seguro?
--¡¡sí¡
--¡pues tú te lo pierdes¡
Aunque no lo quiere aceptar... A Federico le duele que Lorenzo lo rechace pero no lo demuestra. Federico se va dando un portazo. Se queda en la puerta. Da un puñetazo en la pared. Llora de rabia. Lorenzo se tumba en la cama. En esa cama en la que minutos antes se retorció de placer ahora se retuerce de dolor.

A las once de la mañana, vestidos de calle, Federico y Flor llegan juntos al Registro Civil. Contraen matrimonio tal y como tenían previstos. Ella llora cuando tiene la libreta de matrimonio en la mano. Él está como ausente. No deja de pensar en Lorenzo, en cómo se encamaron la noche antes.
--le gustó... le gustó estar conmigo –dice para sí—entenderá que estaba boda era la mejor... Aceptará lo que yo le pida.
A Federico le gusta pensar que tiene dominado a Lorenzo y que éste aceptará lo que él lo ofrezca. Salen juntos. Las mujeres de la limpieza han sido los testigos. En la puerta les tiran arroz.
--¡¡vivan los novios¡
Flor y Fede se besan. Escondido tras un auto, Lorenzo contempla la escena con lágrimas en los ojos.
--¡se casó¡ ¡¡se casó¡
Siente un gran dolor en su alma. Le duele que el tipo con el que se acostó el día después se haya casado, se haya casado con su hermana. Corre, llora. Grita.

Lorenzo llega a su casa muy triste. Delfina lo está esperando.
--¡me tienes ansiosa...¡¿¿cómo te fue?
Lorenzo tiene tan mala cara. Delfina no piensa que curtió la noche antes.
--Ya tranquilo... Otro día será.
Se sorprende al ver que su hermano hace su maleta.
--te vas de vacaciones?
Lorenzo está muy triste. Pone lo imprescindible.
--Me voy al pueblo...
--Sí, eso... Unos días cogiendo con Emilio te sentará bien.
--No, no es eso... No voy a volver. Me quedo en el pueblo.
--¿de qué hablas?
Delfina no quiere que su hermano se vaya. Éste habla muy triste.
--Flor y Fede se casaron esta mañana.
Delfina se ríe.
--¡que joda es esta¡
--Fede me lo contó anoche... Se han casado en secreto... Justo los acabo de ver...
Delfina se muere de rabia. Ella está sola y en cambio Flor se ha casado con el hombre que ama.
--¡¡las va a pagar¡ ¡¡no va a ser feliz¡
Lorenzo sale con su maleta.
--Ya déjalos en paz... Despídeme del viejo.
Delfina trata que su hermano se quede.
--¡los vamos a separar... seguro¡
Federico eligió, la eligió a Flor. Lorenzo no cree que pueda hacer nada.
--Flor es la esposa de Fede, ya está...
--¡¡no, no lo voy a permitir¡
En la puerta lo espera el remix. Lorenzo besa a su hermana.
--cuídate, vive tu vida y deja en paz a Flor.
--No te vayas –le ruega.
--tengo que hacerlo...
Los hermanos se despiden con amargura. Llena de odio, Delfina dice:
--¡¡no van a ser felices¡ ¡¡sea como sea los voy a separar...¡

Lorenzo llega al pueblo. Emilio lo está esperando en la puerta.
--¡¡Lorenzo¡
Se tiran el uno en brazos del otro.
--¡que ganas de verte¡ --dice Emilio.
Lorenzo necesita el refugio de su primo. Éste espera algo más de él. No esperaba verlo tan pronto. Desde adolescente ha esperado las vacaciones con mucha emoción

Flor y Federico llegan a la casa del padre de Flor. Anuncian que se han casado. Ésta noticia es recibida con bastante indiferencia por el padre y Delfina. Sólo la madrastra los abraza y los felicita con cariño.
--¿y Lorenzo? –pregunta Fede.
Federico pregunta con nerviosismo. Sus hormonas saltan al pensar en él pero es algo que no quiere que nadie se dé cuenta.

--Se fue... se fue al pueblo –dice Delfina.
Federico siente un gran dolor dentro de él. Siente ganas de llorar.
--¿¿cómo que se fue? -Fede.
Flor no le da importancia.
--Si bueno... Lorenzo se va mucho con el primo Emilio... tienen una relación muy especial ellos dos.
Federico fuerza una sonrisa. Está convencido de la relación especial que tienen Emilio y Federico. Los celos lo carcomen por dentro.

Muy ilusionada, Flor se instala en casa de Federico como su esposa. No deja de abrazarlo.
--¡¡Es que no puedo creer que seas mi marido¡ ¡Mi marido¡
Y Federico no hace más que pensar en Lorenzo. Siente rabia. Celos.
--¡¡nos acostamos y ahora está con otro¡ ¡¡está con otro¡ --dice para sí.
Siente rencor:
--¡¡Mucho hablar de que me ama pero por eso no me quiere como amante¡ ¡¡porque ya tiene a otro¡ --dice para sí.
Los celos de Federico le hacen descubrir otro tipo de sentimiento más allá del sexual que quiere reprimir. Flor vive en una nube. No se da cuenta de la tristeza de su recién estrenado marido.
--¿y vamos a ir de luna de miel?
Y Federico no la escucha porque no hace más que pensar en Lorenzo. Le atormenta pensar que se está acostando con su primo.
--¿Fede?¿me estás escuchando?
--¿qué me decías?
--La luna de miel ¿la haremos?
Federico está muy distraído.
--No... No...
Federico está muy distraído. Flor nota extraño a su esposo pero supone que es por los nervios de la boda.
--Esta noche es nuestra noche de bodas... Será inolvidable –dice amorosa.
Ella lo quiere besar pero él se aparta de ella.
--¡No, no puedo... tengo que salir...¡
Federico está ansioso.
--¡Es que me llamó mi madre... mi abuela se está muriendo...¡ ¡¡tengo que ir a verla¡
--pero ¿no murió ya tu abuela?
--¡mi otra abuela¡ --dice nervioso porque miente.
--pero ¿cuando te llamó tu mamá?¿porqué no me dijiste antes?
Federico está muy nervioso. No tiene pensado lo que está haciendo ni lo que va a hacer.
--Me llamaron esta mañana pero no te quise estropear la boda... ¡me tengo que ir¡
Federico no quiere pensar lo que hace porque si lo piensa se va a echar atrás. Va hacia la puerta. Lo sigue una sorprendida Flor.
--¿donde vas?
--¡ya te dije... a donde mi abuelita¡
--bueno, yo te acompaño y así me la presentas...
--¡¡no, no... no me gusta dejar sola la casa...¡ ¡¡te quedas en tu casa¡
Federico se va casi como si huyera no dándole opción a Flor a seguirlo. Se monta en su auto. Muy ansioso.
--¡¡Lorenzo no se va a burlar de mí¡
Mientras, Emilio se mete en la habitación de Lorenzo. Se excita al escuchar que se ducha. Se va desnudando. Tiene muchas ganas de él.

Capitulo 18




Federico se tira sobre Lorenzo. Lo besa ardientemente.
--Es una locura... Es una locura... –trata de decir Lorenzo.
Pero se besan, se besan. Lorenzo trata de levantarse. Ama a Federico pero por unos segundos piensa en la realidad. Es el novio de su hermana. No puede hacer eso. Federico es un poco violento.
--¡¡No, no¡ ¡¡no te muevas¡
Lleva tiempo frustrándose. Deseando hacer eso y ahora nada lo frena. Tira el cuerpo de Lorenzo hacia atrás. Le baja el bóxer y traga su verga. Casi se la arranca. Es un sabor que le gusta. Lorenzo se retuerce de placer. Nunca pensó que Federico le haría algo así. Ambos lo están disfrutando mucho. De pronto Federico se para. Lorenzo tiene miedo.
--¿qué pasa?¿se pudrió todo?¿me vas a dejar así?¿es que todo era una broma? ¿otra apuesta?
A Federico el miedo de Lorenzo lo llena de ternura.
--¿de qué hablas?
Federico se saca el bóxer. Se pone de pie en la cama. Deja que Lorenzo lo contemple en todo su esplendor.
--Mámamela... –le exige con dureza.
Lorenzo no lo duda. Federico aprieta la cabeza de Lorenzo hacia su sexo. No lo deja respirar. Lo ahoga y eso le excita mucho. Lo trata como si fuera un maniquí. Desea a Lorenzo y además le excita que el hombre esté dominado por él. Le da la vuelta y lo clava. Lo clava con violencia. Le muerde en el cuello. Lorenzo jadea, se retuerce de placer. Ambos gritan de una forma salvaje. Justo en el momento que Federico se descarga caen el uno al lado del otro. Quedan en shock. Están agotados de tanto placer pero a la vez se dan cuenta de la realidad. Lorenzo está preocupado. Se ha convertido en el amante del novio de su hermana. Le da miedo lo que pueda pasar. Federico da golpes en la cama. Está molesto. Le duele haber gozado en brazos de un hombre. Los interrumpe el sonido del celular de Federico.
--está debe ser Flor... Ya me extrañaba que no me hubiera llamado...
Lorenzo enciende un cigarro mientras Federico habla con su novia.
--mi amor, me entretuve con unas amigas y cuando me di cuenta no te vi... ¿dónde estabas?
Federico está angustiado. Está hablando con Flor y tiene a Lorenzo
--si, sí te vi y me fui a tomar algo con un amigo... Ahora vengo...
Flor no sospecha nada. Está emocionada.
--si claro... Es tu despedida de soltero.
Federico mucha culpa tanto por Flor como por Lorenzo. Los está engañando a ambos.
--En un rato estoy por allá...
--Te espero... te amo...
--Yo también.
Mientras Lorenzo espera sentado en la cama. Fumando. Triste. Federico se le acerca. Se queda de pie en frente. Lo mira con ternura.
--¿te molesta que hable con Flor?
--¿y a ti que te parece? –le reclama.
Federico está sofocado.
--¿Que querías que le dijera la verdad... eso querías...? No creo que le guste que me acueste con su hermano... Sabes que está mal...
--¿tú eres consciente de lo que ha pasado? ¡Nos hemos acostado juntos¡
Federico no le contesta. No sabe qué decir. Lorenzo sentado en la cama. Desnudo. Va fumando.
--¿Eres gay?¿estás con Flor para guardar las apariencias?
Federico se va vistiendo nervioso.
--¡¡claro que no...¡ ¡¡yo no soy gay¡ ¡¡no me insultes¡
Lorenzo da una calada al cigarro. Se ha acostado con ese hombre. Aunque aún siente que es imposible lo que ha pasado, que todo ha tenido que ser un sueño. Siente que tiene derecho a reclamarle, a hablarle como quiera.
--Te has sacado la leche conmigo... algo de gay tendrás.
Federico habla con mucho odio. Le gusta Lorenzo. Se ha acostado con él y lo ha disfrutado. Eso lo acepta pero la palabra gay/homosexual le crea rechazo.
--¡¡¡no... no¡¡
Federico lo golpea. Lorenzo llora. Federico se tumba a lado en su cama..
--no soy gay...
Lorenzo no se atreve a decirle nada. Está a al expectativa.
--me gustó, me gustó hacerlo y volvería a hacerlo pero contigo.
Lorenzo lo acaricia. Besa a Federico. Tumbados en la cama, mirándose como preguntándose que espera el uno del otro.
-- mañana me caso con tu hermana...
Esto es una puñalada para Lorenzo.
--¿de qué hablas?
--Eso... Tu hermana y yo decidimos casarnos en secreto. Mañana a las 11, en el Registro Civil.
Lorenzo no se esperaba eso. Se levanta de la cama. Empieza a vestirse.
--¡no puedo creer que te hayas acostado conmigo cuando mañana te vas a casar con mi hermana¡
Federico se va vistiendo.
--¡¡tú me buscaste... te gusto¡
Lorenzo se sienta en el sofá. Federico se va acercando.
--tú sabías que soy el novio de Flor, ¿qué cambia esto?
--Te vas a casar... –le reprocha.
--¿qué querías que la dejara por ti?
Lorenzo se levanta. Se lleva las manos a la cabeza.
--¡¡No sé...¡¡ ¡no sé¡
Lorenzo está muy angustiado. Ama a ese hombre que se va a convertir en su cuñado. No mira a Federico.
--Es que lo que le hice a Flor...
Se lleva las manos a la cabeza con angustia.
--¡no voy a poder mirarla a la cara¡
Federico lo abraza por la espalda.
--cálmate, el que yo me case con tu hermana no cambia las cosas.
Las caricias de Federico hacen estremecer a Lorenzo.
--¿qué voy a ser yo mañana cuando seas mi cuñado?
Federico se pone delante de él. Le pone las manos en la mejilla. Se muestra desesperado.
--¡Hoy ha nacido algo hermoso entre los dos... Flor no tiene nada que ver con eso¡
Federico quiere besarlo pero Lorenzo se aparta. Lo mira como si fuera un monstruo.
--¿¿qué me estás proponiendo?
--Venga, ahora no te hagas el honesto. Te acostaste con el novio de tu hermana, ¿qué más te da acostarte con su marido?
--¿esto es lo único que quieres, sexo? –le reclama molesto.
--¿tú no?
Lorenzo se aparta de él.
--¡¡no has entendido nada...¡
Federico se muestra desesperado. No lo quiere perder.
--¿¿¿qué pretendes que deje a Flor, que paseásemos de la mano como dos maricones mientras todos nos insultan?
Lorenzo se ha sentido en el paraíso en brazos de Federico. Era como un sueño pero ahora sí es consciente que es la realidad. Ama a Federico, no es sólo sexo lo que busca.
--¿y piensas tener hijos con Flor?
--No sé... ¿a que viene eso?
--¿cómo crees que voy a mirar a mi sobrino si me acuesto con su padre?
Los dos se miran con angustia.
--No pienses tanto... ¡podemos ser igual¡ ¡¡nadie tiene porque saberlo, no la pasamos bien ahora... ¿porqué acabar?
--Deja a Flor y me tendrás para siempre.
Federico está molesto. No entiende porque Lorenzo no acepta compartirlo con Flor.
--¡eres un hipócrita¡ ¡¡te acuestas con el novio de tu hermana y ahora no quiere saber de mi¡
Sus palabras le hieren.
--Fede, ¿no te das cuenta que no puedo compartirte con mi hermana?
Federico lo mira con cara de pervertido:
--¿porqué?
Lorenzo lo acaricia. Lo besa en los labios.
--Te amo.
A Federico le incomoda que un hombre le diga que lo ama.
--¡que me vas a amar¡ ¡¡no me conoces¡¡ ¡sólo es sexo¡
Lorenzo está muy herido. Federico le ofrece sexo pero Lorenzo lo ama y no quiere una relación con el marido de su hermana sólo por sexo.